Mis vergas
Siempre he disfrutado el sexo pero encontrar una buena verga que me haga gemir de placer, gritar y venirme riquísimo es otra historia
En la universidad
La verga que mas recuerdo, cuando era universitaria, era según yo la mas jugosa y gorda que jamás había visto.
Estaba sentada en el cuarto de proyección, cuando apareció un hombre, de tal vez unos 25 años, que estudiaba ingeniería, tenia una verga de unos 15 cm de largo y 7 cm de grueso, depilada, blanca y cabezona, no circuncidada, no pude evitar dejar de admirar, aquel monumento de verga, que por supuesto era la primera vez que veía una con tantas cualidades.
No tarde en pedirle que me dejara sentirla en mi boca, y note su suave y tersa piel, empecé acariciarla con mi lengua; primero unas probadas chiquitas, hasta llegar a su base, y toparme con sus pequeños pero suaves huevos.
Era curvo como garfio, después de tenerla hasta el fondo de mi boca, agarre sus bolas, con fuerza entre mis manos, haciéndolo soltar el aire, le lance una mirada de lujuria traviesa, pero dominante, mis ojos se lo advirtieron, ¡no te muevas!, que estoy disfrutando. Rápidamente contuvo la respiración, mientras seguía en mi perverso juego de placer; para luego pasar a su grueso tallo, para luego continuar con mi mano traviesa, y lo empezó a masturbar.
Estaba tan excitada, le empecé a hacer una deliciosa pero perversa chaqueta, por su cara asombrada note, la mejor de su vida. Apretaba con fuerza mi mano en su grueso tallo, lo cual me prendía cada vez mas, así que se lo jalaba, mas duro cada vez; mientras mis suaves y carnosos labios jugueteaban en glande. Se hizo de piedra, mas grueso que antes, por lo que me moje toda mi entrepierna, hinchada y deseosa de que estuviera dentro de mi. Cual seria mi sorpresa, que no tenia ni 5 minutos de estar jugando; con esa rica verga, cuando sin previo aviso, vertió su leche en mi boca. ¡oh no!, triste decepción que me lleve ese día, tanta excitación, perdida por su corto y nulo desempeño; mi cara de asombro no podía disimular; mientras el, me suplicaba perdón, diciéndome que era la primera vez que le pasaba; "si como no". Se arrodillo ante mi, y empezó a besar mis pies, ¡algo que por cierto nunca había experimentado!, así que, se lo permití, Mientras subía por mis piernas, besándolas y acariciándolas, hasta llegar a mi mojada y húmeda flor que abría lentamente sus pétalos al placer. Deje que me chupara mi caliente vulva, hasta que de repente sentí su lengua, que penetraba mi vagina, me sobresaltó momentáneamente, por fortuna yo, aumentaba mi placer.
En mimente recorde el porque estaba allí, esa verga goda y jugosa que estaba de pie frente a mi esperando mi vagina jugosa y cachonda.
Se tumbo en la cama mostrándome todo lo que mi vagina se iba a comer, me encantaba lo grueso de ella aunque no larga, estaba ansiosa por que se hundiera en mi.
Así que de un salto me monte en ella y la hundí hasta el fondo en mi, gracias al cielo que estaba tan caliente y cachonda que empecé a gemir, sentí como distendía mi vagina mientras se hundía una y otra ve, estaba excitada, esa verga que me éxito por fin estaba en mi, así que apreté mis muslos, haciéndole un perrito que lo hizo gritar de pacer, cuando me di cuenta que tristemente había acabado otra vez.
Afortunadamente la vida sigue y durante esta probé innumerables vergas, unas mas grandes que otras, pero que a fin de cuentas a todas disfrute.
Mi mejor verga en la vida
Trabajando y sin pensar en otra cosa, estaba absorta en mi trabajo cuando mi jefe me llamo a su oficina; me dije ahora que hize, jeje, pero me solicito hacer un recorrido por la empreza para ver que marchara con normalidad, el era un hombre mayor pero muy agradable, asi que sin dudarlo lo acompañe, recorriamos los pasillos cuando me presento al hombre mas guapo alto y varonil que hubiese visto. Era joven e inteligente con una mirada perdida y tierna, mordi mi labio inferior sin notarlo, y se dilataron sus pupilas, mi corazon temblo de empocion, pero no me permiti que lo notara deasiado, asi que le dije que lo que se le ofreciera con gusto me lo hiziera sabaer, pero lo que en realidad quize decier que me enantaria tenerlo en mi cama.
Las horas pasaron y lo llame a mi oficina que por cierto era su jefa en ese momento, desabotone previamente mi escote y mostre mis torneadas y blancas piernas, entrecruzadas de manera sexy, luciendo mis zapatillas altas, que robaban miradas por los pasillos.
Entro gallardo y cautivador, luciendo su espalda ancha que no paraba de mirar, me alargo sus musculosos brazos y toque su candente piel morena. Fue entonces que pase mi dedo índice por mis carnosos labios y sensuales, con la boca discretamente abierta entre enseñando mis perlas blancas, entonces asome mi lengua húmeda y ansiosa, y pase de un extremo a otro por mi labio superior mientras temblaba de lujuria. Poco a poco comencé a deslizar mi dedo, que lucían unas uñas de gel largas y sensuales, por mi cuello hasta llegar a mi voluptuosas tetas, que había dejado lucir un escote, luciendo un surco delicioso, donde muchas vergas habían estado antes, derramando su lecha que después bebía, llevando ese semen jugoso hasta mis labios.
Mientras el nervioso saludo. ¡Hola buenas tardes me mando llamar!, me dijo, "si" respondí yo, con una mirada lasciva y cachonda, le pedí que tomara asiento; mientras yo desviaba su atención a cuestiones laborales para relajarlo un poco.
Mientras estábamos en materia me pare de mi escritorio para que pudiera admirar mi sexy y curveada figura, mi pelo rubio lo eche hacia atrás mientras giraba mi cabeza con desprecio, y salían a relucir mis piernas, que lucían una falda corta, tras la que escurrían mis piernas blancas, curveadas y duras piernas, note que su mirada se fijo en ellas, recorriéndolas de arriba a abajo, que lucían unas zapatillas sexys, que decían todo, soy bella pero cachonda.
Di medio giro para que notara mis nalgas que sobresalían en mi falda, dando a notar mi delicado talle, me acerque hacia el para que notara mi delicioso perfume, del cual quedo prendido en ese momento. Pose mi sexy y delicioso trasero en el escritorio, quedando frente a el, me incline dejando mis tetas cerca de su cara varonil, hasta alcanzar su oído, cerciorándome de que el surco de mis tetas redondas. que no cabían ya en mi sostén, quedaran al alcance, de su lujuriosa mirada; mientras le susurraba, "recuerda que lo que se te ofrezca".
No tarde ni perezoso se incorporo pegado a mi cuero hasta que nuestras miradas se encontraron, nuestras pupilas se dilataron y nuestro haciéndonos uno; diciéndome, "es en serio lo que me dices", y le respondí "por supuesto que si"; fue entonces, cando me tomo bruscamente y firme por mi cintura, me dio media vuelta, y me aventó contra la pared, impidiéndome la huida, con su varonil cuerpo de hombre.
Nos besamos impetuosamente, con desenfrenada pasión, mientras yo no podía respirar de la emoción y ansiedad, beso mi cuello hasta mis generosos pechos, lengüeteándolos por todo mi surco, hasta que sentí, la mas sexy mordida que me saco un grito de placer, desabotono mi blusa, y me siguió besando las tetas, que cada vez se hinchaban, por la excitación, que me hacia sentir, mis pezones se tornaron erectos, y con un movimiento ágil y sin previo aviso, soltó mi sostén, lo tomo en sus poderosas manos, y lo aventó hacia una esquina, mientras me mordía mis pezones y jugaba su lengua entorno a ellos, mi respiración era rápida, como locomotora desbocada, empezaba a sudar por mi frente, que rodaban hasta el surco de mis tetas; el cual lamia con lujuria.
Mientras bajaba por mi cintura delicada, recorría con sus enormes manos, y de un golpe bajo mi tanga, que estaba húmeda en su totalidad, la paso por mis sensuales piernas, alce una a una mis zapatillas de tacones altos y sexys, y la aventó al escritorio, fue entonces cuando me volteo bruscamente, y sentí su lengua recorrer mis abultados chamorros; mis muslos, y hasta mis nalgas, las cuales lucían un sexy tatto, de mariposa de colores, sentí una fuerte nalgada, que me hizo gritar y mi libido se desbordo por los cielos, después una mordida firme y seductora hizo estremecer mis nalgas; mientras pedían mas de su lujuriosa boca.
Volvió a girarme bruscamente y me detuvo frente a el, me dio tatos besos que no puedo recordar mas, mi mente estaba en blanco, mi respiración a tope, gemía de placer, y aun no me había penetrado; ¿Cómo podía ser eso? pensé, salí pronto de mi viaje erótico, cuadro me aventó al escritorio, quede boca abajo, ya que su musculoso brazo me tenían del cabello, sujetándome firmemente, mientras mi cara quedo de lado sobre el escritorio, no sabia que pasaba, empecé a sentir terror y lujuria a la vez; luego con su otra mano levanto mi falda, y me penetro hasta el fondo. Sentí una verga tan larga que llego hasta mi cérvix, en ese momento no pue mas, y mi primer orgasmo llego, ¡tan intenso! como nunca, gemía tanto que temía ser sorprendida, por el resto del personal, una y otra vez, empuño su verga dentro de mi, no era gruesa, pero tan larga que sentía dolor y placer a la vez, no paraba de venirme una y otra vez, que perdí la cuenta de cuantos orgasmos logré, nunca en mi vida sentí tanto placer, si alguna vez pensé sentir un orgasmo estaba totalmente equivocada, aquello era indescriptible, una sensación de placer y lujuria como nunca, entre gritos y gemidos disfrutaba como nunca.
Me volteó, y me abofeteó, provocando en mi una descarga de excitación; que subió aun mas mi nivel de excitación, no pensé, que tal axión, provocara eso en mi, cada vez mas cachonda y sexosa estaba, luego una estocada en mi vagina, me hizo venir otra vez, esta ahora, mis piernas estaban suspendidas en sus varoniles hombros, mi cara gesticulaba dolor y placer, al mismo tiempo, no podía parar, pedía con fuerza mas y mas, mas rápido, mas fuerte estaba fuera de mi, de repente, gire mi cabeza y vi mi reloj en la pared de mi escritorio, no lo podía creer, mas de dos horas lleva disfrutando.
Pensé que solo en las películas porno sucedían esas cosas, y que todo ello era falso, y editado; no daba crédito a lo que sucedía, pero sabia que llevaba ausente mucho tiempo, y que no tardaría alguna persona en presentarse en mi oficina, tuve que hacer lo que nunca había hecho en mi vida, le dije ¡ya no mas!. No podía creer lo que acababa de solicitar, no quería pero el deber llama; además, que siendo sincera, ya no podía mas. Estaba exhausta; note su cara de decepción, pero el comprendió; me arrodillo frente a el, fue entonces cuando por fin vi la mas grandiosa, y deliciosa verga, que me había hecho disfrutar como nunca en la vida.
Era largo, 20 centímetros, lo que me habían estado metiendo; no grueso. Toda mi vida había disfrutado mas una verga gruesa, no sabia lo que esa clase de verga, podía hacer en mi, su glande rico y jugoso, de color canela. Tengo que confesar, que no me gustaban las vergas morenas, siempre he preferido una verga blanca y gruesa, sin embargo y por mucho, sin lugar a dudas, lo mejor que he probado en la vida, así que la mire con atención, y la barrí de arriba a bajo, deseándola cada vez mas, me abalance sin pensarlo, para meterla en mi boca. La acaricie suave con mi lengua, desde sus enormes bolas. hasta su desembocadura; pase mis carnosos labios por toda ella, ¡sabia delicioso!. La introduje poco a poco pero no puede llegar hasta su base; por que despertó en mi, el reflejo nauseoso, el me permitió respirar, para sacarla de mi boca; y así poder volver a tomara aire, una vez mas, me lance sobre ella, no podía dejar de tenerla en mi boca, era tanto placer, lo que me había hecho sentir, que estaba loca de felicidad, por lo que la mame como nunca en mi vida.Estaba muy excitada, que lo metí en mi boca, y me atragantaba; ansia sentirlo dentro de mi otra vez, estaba súper excitada, me encantaba tenerlo, y sentir su fuerza en mis manos, lo estrujaba, mientras lo volvía a meter en mi boca ardiente.
Mis uñas sensuales resaltaban sobre su rica y deliciosa verga, se lo jalaba cada vez mas, duro, y mas rápido, pero no podía despegarlo mucho tiempo de mi editados labios, y tibia boca, lo tumbe en el escritorio, y me pose sobre el, para disfrutar de esa exquisita verga, mientras contemplaba, eso que me había hecho alcanzar tan deliciosos orgasmos.
Aletargada por el éxtasis, se me iba el tiempo, etéreo y aletargado, continuaba excitada, en ese momento, pero tuve que echar mano de todas mis fuerzas, para volver a recordarle, que ya era tiempo de que terminara, para probar su dulce néctar; así, que le hice el sexo oral, como a nadie antes, haciéndolo terminar en mi boca, sin derramar ni una gota de su dulce miel.
Mi nueva verga
¡Hoy por fin cumplí mi fantasía mas perversa y deseada!, me cogí a un negro super rico, pura carne magra diría mi hermana y confidente, era el mas varonil y musculoso hombre que hubiese conocido, fue una experiencia embriagadora de placer y deseo. Se preguntaran ¿Cómo fue?, pues dejen me responder a esa pregunta. Fue un día en el trabajo como cualquier otro, hasta que llegaron nuevos compañeros de la isla afrodisiaca del caribe, la famosa Cuba, lo vi de reojo, una masa de músculos perfectamente distribuidos, y no pude evitar barrerlo de arriba abajo, mi imaginación empezó a volar, mi vulva se inflamo y dio unos pequeños piquetitos que terminaron en una fuerte constricción vaginal, me empecé a mojar y un calor tibio empezó, a subir de mi húmeda vulva hasta mi ombligo, rápidamente se extendió esa sensación, hasta mis pechos que hicieron que se me erectaran mis pezones, mi respiración se volvió ansiosa y agitada, mis mejillas se tornaron de un rojo ardiente, y mis pupilas se dilataron, lleve mis manos a mi pecho para calmar a mi loco corazón, que latía con ansia y desesperación, fue entonces cuando escuche sus primeras palabras hacia mi, se presento con voz ronca y fuerte, me hizo estremecerme aun mas y mis colores aumentaron hasta la estratosfera, con voz vacilante, tartamudee y le dije mi nombre, el me sonrió de manera picara y audaz, yo baje la mirada y una sonrisa esbozaron mis rojos y carnosos labios.
Desde ese momento empezaron unas miradas coquetas y perversas a la vez, cada vez mas frecuentes y desvergonzadas, hasta que fue inevitable el encuentro esperado. Empezó con una salida, a un restaurante tranquilo y aislado en los suburbios, escondido del ajetreo de la ciudad, a la luz de las velas que esconden a los amantes en su aventura, he de confesar que tenia novio en ese momento pero el calor de la pasión y el deseo acallaron mis pensamientos de fidelidad y pudor, así que no puede evitar sucumbir al deseo y a la posibilidad de cumplir mis fantasías mas perversas.
Después de una velada memorable, regresamos al auto y en el camino de regreso, puso su enorme y firme mano sobre mis piernas blancas y torneadas, me hizo saltar de golpe pero me tranquilizo con su mirada cautivadora, poco a poco empecé a ceder terreno y su mano fue avanzando a mis muslos húmedos y nerviosos, que poco a poco empezaron a relajarse y abrirle camino a su mano hasta llegar a mi vagina que ya estaba mojada y con la temperatura a punto de turrón, como agua para su chocolate, jaja, mi respiración cada vez mas intensa se volvió incontrolable su manos se abrieron paso en mi cálida y húmeda vulva, hasta hundirse en lo mas profundo de mi ser, logrando sacar de mi un quejido débil que no pude callar, que cada vez se transformaba en una desenfrenada sinfonía de placer.
Me pregunto si podíamos ir a un lugar mas tranquilo a lo cual respondí sin dudar que si, me condujo hasta un motel en las cercanías de la ciudad, donde nos perdimos en un mar de incertidumbre y esperanza.
llegamos al cuarto, me azoto y estrujo en una pared, donde me arranco un gemido de placer, sus brazos fuertes y firmes manos me empezaron a tocar con desenfreno, arranco mi tanga y la lanzo al piso con brusquedad, llevo mi mano a su herramienta grande y firme como roca, mis ojos se abrieron a mas no poder, al sentir semejante animal entre mis manos, por fin comprobé que su reputación los precede, un miembro mas allá de lo que jamás había visto, no podía cerrar mi mano por completo al tenerlo entre mis dedos, lo empecé a masajear de arriba abajo poniéndose a cada movimiento mas duro y grueso.
Sin notarlo me vi en la cama de sabanas de seda, mi piel teresa como pétalos de rosas se resbalaban en esa suave superficie, que me hacían estremecer de placer, mi piel estaba sensible a punto de estallar, mi respiración aumentaba como una locomotora fuera de borda, y mi corazón lo sentía salir de mi pecho envuelto en llamas de deseo y lujuria, poco a poco me fueron quitando mi vestido blanco, que dejaba entre ver unos pechos suculentos y deseosos, con mis pezones firmes y dispuestos a sentir el roce de una lengua lujuriosa, sentí u apretón intenso en mis nalgas, eras sus manos indiscretas que pedían saciarse de placer, y desenfreno, quito con ansias mi sostén, que victoria y sus secretos guardaban celosamente mi mas grandes ansias y dispuestas a desafiar toda realidad, empezó a bajar lentamente por mis pechos, mi ombligo hasta llegar a mi vulva que gritaba de desesperación.
Fue entonces cuando sentí su lengua firme entrar dentro de mi que mi hizo gritar de placer, ya no lo podía contener, así que arranque su ropa y fue ahí donde por fin vi al animal que llevaba entre sus piernas, un maquina impresionante de placer y deseo, firme como el peñón de Gibraltar, lustroso de un color ébano intenso, sus venas reventaban de deseo y mis ojos no lo podían creer, tuve ganas de correr, pensé ¡me destrozará!, e qui esa formidable herramienta...
Después de esa tormenta llena de aventuras nuevas y deseos reprimidos, éxtasis de desenfreno, me dejo tendida en la cama sin fuerza, con una sonrisa que no podía disimular, en una cama tan mojada por lo squirtz que salieron de mi, no podía moverme, así que solo pude girar mi cabeza fue ahí donde vi su escultural figura en la regadera.
Seco su cuerpo desnudo y guardo su herramienta de trabajo en su ropa interior que por cierto no coincidían con su virilidad y figura pero albergaba un rico chocolate extra grande y delicioso.
Espero y deseo que esto se vuelva a repetir.. pero lo que sentí en ese momento, creo que será lo mejor que pude experimentar en toda mi vida, con ese hombre tan varonil, ese cuerpo tan perfecto, esa espalda grande y dura y esos antebrazos con los cuales me cargaron suave y bruscamente a la vez, tan sexy y excitante me empujaron a la pared con su miembro tan duro y babeante de ansiedad por saciar su placer en mi.
Les dejo esta foto del monumento de hombre que me comí, y que me ha estado embriagando de mis deseos mas obscuros y lujuriosos pensamientos que ni siquiera sabia que estaban dentro de mi, se despide de ustedes Domina Rubí.






















Que exitante
ResponderBorrarCómo puedo contactarte
ResponderBorrar